Decía Kurt Cobain que la Música es el alimento del amor, yo iría mas allá, es el alimento del alma. Mi amor por la música nació un día, de repente, fue un flechazo, yo tenía solo 15 años y hasta entonces la música solo era para mí una herramienta para conseguir un beso de la chica que me gustaba, mis gustos musicales incluían a gente como Jarabe de Palo, OBK o Alejandro Sanz, y esos son los confesables, entonces un día vi en la televisión una escena que me marcaría para toda mi vida y que me abiría al mundo más maravilloso que a día de hoy he conocido. Un chico con el pelo rubio, chaqueta de lana desarrapada, voz rota y dedos dulces emitía unos sonidos maravillosos entre la luz tenue de unas velas y las siluetas de unos pocos afortunados, seguramente todos sabréis a qué me refiero, el Unplugged de Nirvana en Nueva York, ese Unplugged que el atormentado Kurt aborreció por considerar que se había vendido por dinero, y que yo, amo con todas mis fuerzas por ser la primera vez que una melodía consiguió emocionarme. Pues de eso va este blog, de emociones, de notas, letras e imágenes que nos emocionan; no se analizar el ritmo y la melodía, No me gustan Animal Collective, ni el Ulises de James Joyce ni David Lynch (Aún a riesgo de no ser moderno), me gusta lo que me emociona, lo que me evade y lo que empatiza con mis sentimientos. Por eso este Blog solo te gustará si tienes la suerte de emocionarte con lo mismo que yo, si crees que la letra de una canción a veces es prescindible, si a veces esa letra define tu estado de ánimo como si hubiera entrado en tu corazón, si encuentras en un libro el consuelo que ningún amigo ha conseguido darte, si te pones la Vida de Brian para olvidarte de un mal día, y ser por dos horas, feliz riendo. Si compartes todo esto, creo que este blog puede gustarte.
Quien sabe, Igual te encuentras cara a cara con el Hombre que vendió el mundo.



.jpg)

Es cierto, las personas que amamos realmente la música sabemos que hay un antes y un despues, hay un momento en el cuál alguna melodía nos marca para siempre y desde ese momento sabemos que nunca más vamos a poder vivir sin música, que nuestro amor por ella va a ser eterno.
Me gustaron mucho tus palabras